¿Qué es una Notificación Fehaciente?
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¿En qué consiste una notificación fehaciente? ¿Cómo notificar algo a otra persona y que no queden dudas sobre la comunicación?

Hola lector, bienvenido una semana más al blog de Modelos y Contratos.

Frecuentemente, oímos aquello de que para realizar determinadas comunicaciones hay que mandar un Burofax. 

En realidad, de lo que se trata, es de notificar fehacientemente al destinatario.  

Veamos en que consiste.

 

¿Qué significa comunicar algo de forma fehaciente?

En ocasiones, se exige que determinadas comunicaciones sean notificadas de forma fehaciente.

Así, por ejemplo, en materia de arrendamientos, la ley obliga a que distintas cuestiones derivadas del contrato de alquiler de vivienda, como la actualización de la renta, la venta del inmueble o la prórroga del contrato, se notifiquen fehacientemente.

Se considera que una notificación es fehaciente cuando se tiene constancia tanto de su contenido como de la recepción del mismo por parte del destinatario.

Sería pues, aquella comunicación en la que el emisor puede probar que el receptor ha quedado notificado, a la fecha y hora indicada en el aviso o resguardo.

Por lo tanto, no basta con poder justificar el envío y la recepción de una carta o un documento, sino que, además, se debe acreditar el contenido de dicha comunicación.

En resumen, se trata de notificar algo y que no queden dudas.

 

Requisitos para una comunicación fehaciente.

Tanto las personas físicas, en el ámbito de sus relaciones contractuales, como las empresas, en las comerciales, en innumerables ocasiones se enfrentan a la necesidad de notificar de forma fehaciente determinadas comunicaciones.

Para ello, como veremos más adelante, los interesados envían burofaxes, emails certificados, u otros productos similares que permiten a los emisores acreditar el contenido de estas comunicaciones frente a terceros: en las relaciones casero-inquilino, en las reclamaciones a las compañías de teléfono, en los requerimientos a morosos, etc., etc. 

Para que la comunicación sea fehaciente, y por ende tenga valor probatorio ante los tribunales y las administraciones públicas, deberá reunir, al menos, los siguientes requisitos:

  • Acreditar el contenido literal de la comunicación realizada.
  • Identidad del remitente y destinatario.
  • Resultado y fecha de la entrega. 

 

¿Cuál es la forma de notificar algo de forma fehaciente?

Como ya hemos visto anteriormente en este blog, el Burofax es el medio más utilizado para notificar fehacientemente determinadas comunicaciones, aunque también existen otras formas tradicionales, como son el telegrama con acuse de recibo, y el requerimiento notarial

En el post qué es un burofax explicábamos que la forma para enviar un Burofax es acudiendo a cualquier oficina de Correos o hacerlo mediante su plataforma en internet. El envío debe hacerse con certificación de contenido y acuse de recibo.

En la actualidad podemos encontrarnos con servicios alternativos a Correos, como el servicio SEUR Burofax, o el prestado por la compañía MRW Burofax

Por otra parte, se empieza a recurrir cada vez más a las comunicaciones electrónicas para realizar determinadas notificaciones, como el uso del email certificado o el sms certificado, como es el prestado por la empresa Burofax Electrónico o por EADTrust a través de su web Noticeman.

 

Medios de comunicación que no son “fehacientes”.

Diariamente, y casi para todo, utilizamos la tecnología electrónica para comunicarnos. Enviamos emails, mensajes por Whatsapp, o recurrimos a las redes sociales Facebook, Twitter, etc. 

Otros medios tradicionales, como las cartas (ordinarias o certificadas) o el fax, todavía conviven con los medios más modernos, y se siguen utilizando para realizar determinadas comunicaciones.

Sin embargo, cuando nos referimos a notificar fehacientemente un documento o una comunicación, estos medios no pueden acreditar el carácter probatorio en la forma y contenido que sí hace el Burofax (menciono el Burofax por ser el más utilizado).

 

La carta certificada no es una comunicación fehaciente.

El resguardo de envío de una carta certificada no acredita el contenido que hay dentro del sobre.

Por lo tanto, no se puede probar que el destinatario haya recibido lo que el remitente asegura haber enviado.

 

El envío de un fax no es una notificación fehaciente. 

El problema de enviar un fax radica en poder acreditar la recepción de dicha comunicación.

Aún teniendo el emisor el comprobante de que el envío ha sido correcto, no se puede acreditar que el destinatario lo haya recibido.

Puede suceder que el equipo del fax del receptor haya tenido un fallo o que se haya quedado sin tinta justo en el momento del envío. O incluso que otra persona haya cogido el documento antes que su destinatario.

 

La comunicación por email no es una notificación fehaciente. 

Al igual que el fax, el email no deja constancia de la recepción de la comunicación y por tanto no se puede demostrar que el destinatario la haya recibido.

La confirmación de entrega en la bandeja de entrada del destinatario no acredita que éste haya leído el mensaje, o quien lo ha recibido, o marcado como leído, sea verdaderamente la persona a la que se dirige la comunicación. 

 

La mensajería por Whatsapp no es una comunicación fehaciente.

Tampoco la mensajería por whatsapp puede servir para comunicar algo de forma fehaciente, entre otras cosas, por su posible manipulación.

En este blog ya nos hemos referido a la legalidad del whatsapp como prueba (si no has leído este post, te recomiendo su lectura).

Ya para terminar, como hemos visto, una notificación fehaciente puede evitarte problemas o situaciones indeseables, ya que de esta forma tienes prueba de que aquella cuestión ha sido comunicada y notificada a su destinatario.

Por lo tanto, para cuestiones o decisiones importantes (por ejemplo, resolver un contrato) el envío de una notificación fehaciente es lo más aconsejable. 

 

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