Cómo Reclamar una Deuda: Las 10 Claves de Mi Método
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Descubre las 10 claves de mi método para cobrar una deuda. En este artículo te voy a explicar, paso a paso, cómo hacer para cobrar una deuda de forma eficaz.

Mediante una conducta correcta y una redacción muy cuidada, haremos que el deudor se sienta impactado, provocando en él un cambio de actitud, para que pague la deuda lo antes posible.

Hoy me propongo que tú, lector, puedas cobrar tus deudas.

Estás en Modelos y Contratos. Empezamos.

 

Cómo hacer para cobrar una deuda por la vía amistosa.

Si estás leyendo estas líneas, no hay que ser muy adivino para saber que tienes un problema de deuda. Te deben dinero. No importa que sea una persona o una empresa. Un vecino, un conocido o un cliente. Da igual. Alguien te debe dinero.

Hoy vas a saber cómo actuar en casos de impagos y cómo escribir una carta de reclamación amistosa de deuda, legal y eficaz.

Mi método para exigir al deudor el cobro de una cantidad pendiente, por la vía amistosa, consta de 3 pasos.

  1. Contacto telefónico y/o vis a vis.
  2. Carta amistosa (por carta y/o email).
  3. Requerimiento de pago (por burofax).

Cada paso tiene su importancia, y en cada uno de ellos utilizaremos diferentes técnicas para incidir y causar un efecto, un impacto, en el deudor. 

Hay que tener en cuenta que nos encontramos ante una fase de reclamación extrajudicial o también conocida como vía amistosa, es decir, previo a cualquier procedimiento judicial que vayamos a entablar frente al moroso.

Lo que se trata es de evitar un juicio. De evitar gastos, abogados y procuradores.

Todavía recuerdo, en mi época de prácticas, las palabras que siempre repetía un magnífico juez antes de cada juicio… “Mas vale un mal acuerdo que un buen pleito”.

Por lo tanto, esta fase está cargada de factores psicológicos, ya que se pretende, por un lado, que el deudor reconozca la deuda y por el otro, que cambie de actitud y pague lo adeudado en el menor tiempo posible.

Debemos tocar su parte sensible, hacerle pensar y recapacitar…

 

Primer paso: ¿Cómo solicitar el pago de deuda por teléfono o vis a vis?

Antes de precipitarnos y de enviar un aviso o una carta al deudor exigiendo que pague el dinero que nos debe, debemos hablar con él

Aunque el deudor sea una empresa, una sociedad, un banco, una comunidad de vecinos, un inquilino, un cliente, un particular, etc., lo recomendable es contactar, al menos, por teléfono, para recordarle al moroso que tiene una deuda pendiente. 

Recuerda que cada paso tiene su importancia, y el primer contacto es crucial

El deudor, en los primeros segundos de conversación, se formará una opinión y una imagen del acreedor. Debemos hablar con naturalidad, sin ser agresivos. Demostrar competencia. 

Lo primero que debemos intentar es que el moroso reconozca su deuda. 

Primer error: no utilices palabras negativas como “moroso”, “deuda” o “deudor”.

Utiliza eufemismos tales como “regularizar el cobro”, “incidencia de cobro” o “retraso en el pago”.

Recuérdale cuáles son las formas de pago (si eres autónomo o empresa) o cuándo puedes hacerle una visita para regularizar la situación, siempre con un lenguaje correcto.

Si el contacto es a través de comunicación telefónica, recomiendo tener preparadas las preguntas en un papel, para que puedas dirigir la conversación y tenerla controlada, sin olvidarte de nada, con las palabras justas.

Se perfectamente como te sientes, te deben dinero… Pero no hagas enfadar al deudor (hace años no hubiera dudado en enfrentarme a él desde el primer instante, pero la experiencia me ha demostrado lo contrario). 

 

Segundo paso: carta de reclamación amistosa para solicitar el cobro de una deuda.

Si ha pasado el tiempo previsto para el cobro de la deuda y todavía sigues sin tener noticias del moroso, la utilización de una carta es la forma más útil y económica para reclamar una deuda.

Una vez hayamos tenido el primer contacto por teléfono y/o personalmente, sin resultados, el siguiente paso sería enviar al deudor una carta de reclamación amistosa

Si la redacción es clara, correcta y bien intencionada, tendremos enormes probabilidades de éxito, lo que hará que la empresa deudora o el particular moroso pague la deuda.

El escrito ha de exponer los hechos, indicando que existe un retraso en el pago y trasladando nuestro deseo de que dicho impago sea satisfecho.

Identifica inequívocamente la deuda. Si se trata de una factura, un recibo o un albarán, indica el número, el importe, la fecha de vencimiento y el concepto. 

Si la deuda se ha generado por una compraventa, por una promesa, o por cualquier otro motivo, hazlo constar de forma inequívoca en el escrito.

La carta amistosa para cobrar una deuda, debe tener una redacción cercana y cordial. Sin amenazas. Es decir, no empieces a amenazar con denuncias, ya que el retraso puede deberse simplemente a un descuido o a un error de la otra parte.

Como digo, la redacción ha de ser clara y directa. Ya podemos hablar abiertamente de “reclamación de deuda” e indicar, sin preámbulos, porqué nos dirigimos al impagado. “Nos ponemos en contacto con Vd. en relación a la deuda que mantiene con nosotros.”

Debemos ser concisos a la hora de explicar cuál es la situación actual: “Hasta la fecha no hemos recibido la confirmación del pago” de (los servicios, la factura, el recibo, la compraventa, etc).

Solicitando al deudor de forma amable que pague el dinero que nos debe: “Agradeceríamos efectuara el abono de la misma”.

Recuerda no caer en la tentación de ser agresivos. Despídete cordialmente y asegúrate de que el deudor tenga claro que todavía estamos siendo amistosos, que no tenga ninguna duda de contactarte, incluso para negociar.

“Para cualquier inquietud y/o aclaración sobre el contenido de la misma, no dude en ponerse en contacto conmigo.” 

Evita el uso de palabras complejas, pues podrías aplicarlas de forma incorrecta.  Nos encontramos en la fase más humana de la reclamación, y cualquier error en la redacción puede hacer que tu esfuerzo por sorprender quede reducido a nada.

No utilices párrafos demasiado largos.  Sé claro, sin abusar de palabras redundantes y sin sentido. Para ello, usa los signos de puntuación y trata de sintetizar las ideas.

Muchas personas creen que para impactar al destinatario, cuanto más adornada quede la redacción, más compleja y extensa, mucho mejor. Desde mi punto de vista, se equivocan.

Sé natural, claro y conciso. Sin dar demasiadas vueltas.

 

Cómo enviar una carta de reclamación de deuda.

Esta carta de reclamación amistosa para cobrar una deuda, a pesar de su cierto formalismo, no requiere ningún medio especial de envío, a diferencia de lo que ocurre con la reclamación por Burofax que veremos más adelante.

El escrito para reclamar el cobro al moroso, se puede enviar por correo postal, siendo suficiente mediante envío normal, a la dirección de la empresa deudora o de la persona que nos debe dinero. 

Es cierto que existe la modalidad de correo certificado y con ello nos aseguramos de que el moroso recibe la carta, o no. 

Pero si queremos ser cercano y amigo del deudor, ¿le vamos a sorprender ya con una carta certificada?

Recuerda, estamos trabajando un método amistoso, y todavía tenemos un as en la manga.

Las claves de mi método es convencer con las palabras, pero también con la actitud.

Conclusión, envío normal. La carta de toda la vida.

 

¿Se puede reclamar el cobro de una deuda por email? 

Si, por qué no. Yo soy de la opinión que, al tratarse de una carta informal -aunque esté cargada de formalismo- lo ideal es el uso del correo electrónico o email.

Al tratarse de una empresa deudora o de una sociedad, el uso del email es la forma más rápida y certera. El email corporativo funcionará seguro, excepto que la empresa se encuentre en quiebra o concurso y ya nadie responda al correo.

Ahora bien, si nos dirigimos a una persona, a un amigo -o ya examigo-, a un familiar, etc, cuyo correo podría ser pepe123@email.com probablemente la cuenta del destinatario esté en desuso y no obtengamos respuesta. En estos casos es mejor recurrir al envío de una carta postal a la dirección del deudor moroso.

 

Tercer paso: ¿Cómo redactar un Burofax para reclamar un pago?

Si antes te decía que la redacción de la reclamación debía ser amable e informal, ahora, en esta fase, utilizaremos un estilo agresivo (en el mejor de los sentidos) y exigente.

Nos encontramos, aún, ante una reclamación extrajudicial, ya que todavía no hemos iniciado los mecanismos judiciales para demandar al deudor por impago de dinero

No obstante, la redacción de este escrito debe ser tajante -ya no vamos en plan amigo-.

Hay que impresionar al deudor moroso.

Por lo tanto, debemos escribir como un abogado. Esa es la impresión que tenemos que causarle al deudor moroso. 

Para ello procederemos a enviar un requerimiento al deudor, es decir, una carta por Burofax, que sirva como prueba fehaciente de que se ha requerido al deudor el pago de la deuda.

Empezaremos la redacción del escrito marcando distancia: “Dirijo a Vd. la presente, en relación al asunto al margen referenciado”.

Le trasladamos nuestras molestias, que sienta la frialdad de tus palabras con frases como: “hasta la fecha, no hemos obtenido ninguna respuesta por su parte…” o “habiendo transcurrido con generoso exceso el tiempo desde que fuera exigible la deuda…”

Exigimos al deudor que pague: “le insto a que en el plazo de 7 días, desde la notificación de este escrito…”

Dejando claro una cosa, las consecuencias: “bajo apercibimiento, si así no lo hiciere, del inmediato ejercicio de las acciones legales conducentes a su efectividad…” 

 

¿Quieres recibir mis modelos de carta amistosa y reclamación por Burofax? Descárgatelos ya mismo, en un Word, desde este enlace:

 

¿Cómo enviar un Burofax para reclamar un pago?

Presta atención a esto, no envíes una carta certificada. La reclamación de deuda ha de ser por Burofax. De esta forma, si al final no conseguimos el resultado esperado, y optamos por reclamar esta deuda por vía judicial, tendremos prueba suficiente para demostrar al juez que el deudor era consciente de su deuda y que aún así no la regularizó.

Cuando te pregunten en la oficina de Correos, sobre la forma de envío del Burofax, elige la opción con acuse de recibo y copia certificada.

Si quieres saber qué es un Burofax, sigue el enlace, lo cuento en otro artículo.

 

qué pasos debo dar para reclamar una deuda de forma amistosa.

 

¿Juan, me mandaste un Burofax?

¿Cómo se impresiona a alguien que no quiere pagar? 

Tu cliente, o la persona que te debe dinero, no se espera que le reclames formalmente la deuda.

Tampoco se espera que le des un período inaplazable para el cobro de la deuda, con las consecuencias legales que esto tendrá para él si no paga en ese tiempo.

Ni mucho menos se espera un Burofax de ti.

Pero lo que menos se espera de ti es que hayas recurrido a un abogado para reclamarle las cantidades que te debe. Porque esa es la impresión que le has dado. Y ahora sí, estará dispuesto a saldar la deuda contigo sino quiere verse envuelto en un procedimiento judicial.

Lo he vivido en incontables casos; el deudor recibe el Burofax, redactado por un abogado, y voilà, asunto resuelto.

¿Juan, me mandaste un Burofax? Si esto ya lo resolvíamos con un café, hombre!

 

Las 10 claves de mi método para redactar una reclamación eficaz.

No se trata sólo de escribir una carta de reclamación. La solución pasa por influir en la voluntad del deudor. Estoy convencido de que la carga psicológica juega un papel fundamental en este terreno, incluso, me atrevería a decir, más que los factores jurídicos. 

Ahora que ya conoces los pasos para reclamar una deuda, recuerda las 10 claves de mi método para redactar una carta de reclamación eficaz.

  • No seas agresivo. No te enfrentes ni amenaces a la persona que te debe dinero. Así que deja a un lado los sentimientos o provocarás el efecto contrario al esperado.
  • Encuentra el equilibrio. Defiende firmemente tus derechos en la reclamación pero sé cordial al mismo tiempo… ¿Conoces ese refrán que dice “lo cortés no quita lo valiente”?
  • Sé paciente.  Espera que se cumplan los plazos establecidos y respeta el orden de los pasos. De poco serviría enviar una carta certificada al deudor amenazando con denuncias por impago y después llamarle para recordarle que tiene una deuda pendiente.
  • Las palabras justas. Evita el uso de palabras complejas o desconocidas para ti.
  • Ve al grano. Escribe de forma clara y concisa. Evita largos párrafos, redundancias, enredos, y usa puntos y comas.
  • Sé objetivo. El objeto de la reclamación es la deuda. Deja de lado tus sentimientos y sensaciones.
  • Sintetiza tu idea. No hace falta escribir mucho para exigir algo, sino todo lo contrario.
  • Usa el diccionario (o pregúntale a Siri). Utilizar sinónimos y antónimos enriquece tu escrito.
  • Cuida la forma. Mantén en orden la forma del escrito: encabezamiento -destinatario, asunto y fecha-, cuerpo -objeto de la reclamación- y despedida -saludo, firma y remitente-.
  • Escribe como un abogado. Tienes que impactar al deudor, sorprenderlo. Hazle sentir que vas en serio y que el impago tiene consecuencias graves para él.

Espero que mi propósito se haya cumplido y que, con mi método y estas claves, puedas redactar tus escritos de reclamación de deuda, para que sean 100% eficaz.

Si quieres descargarte mis modelos sigue el enlace, y sólo preocúpate de adaptarlos a tu caso.